Perfil común a
las víctimas:
En algunos casos las víctimas
son personas que por lo general poseen rectitud,
honradez, sentido de la justicia. Tienen características
que las distinguen, pueden estar muy capacitadas,
ser líderes natos, ser populares, tener
una gran capacidad empática, sensibilidad,
comprensión.
Otro tipo de víctimas pueden ser personas
envidiadas por sus características personales,
sociales o familiares, por su buena fama, inteligencia,
apariencia física.
Otras veces el perfil de los acosados es el
de los que son excesivamente ingenuos, que actúan
de buena fe y que desde un principio no saben
enfrentar a aquellas personas manipuladoras
que luego los van a perjudicar.
Muchas veces se trata de trabajadores capaces,
bien valorados y creativos, a veces son superdotados,
y hasta son los mejores de la organización.
También las víctimas se convierten
en tales por haberse resistido a participar
o colaborar en acciones oscuras. También
debido a su juventud, elección sexual,
religión, ideología política,
etc.
Perfil común al
acosador:
La persona que acosa se caracteriza
por ser insegura y mediocre, tanto en lo personal
como en lo profesional, acosa a su víctima
para encubrir su propia mediocridad, desviando
así la atención de las situaciones
de riesgo para ellos.
Los hostigadores poseen problemas psicológicos,
reacciones inconscientes que se disparan ante
la presencia de la víctima.
A veces el miedo del hostigador proviene de
la amenaza que le supone el conocimiento por
parte de la víctima de situaciones irregulares
que aquel desea ocultar.